Comenzamos con unos días de vivencia en el oasis de Mendoza, y su cultura, visitando familias y viñedos para luego internarnos en el corazón de la cordillera de Los Andes, donde sus picos nevados tocan el cielo, por increíbles valles que recorrieron en otros tiempos José de San Martín y Carlos Darwin.
La naturaleza viva, plena de colores.
Entre el sol y el buen vino, uno de los mejores frutos es la conjunción de voluntades.
Los Andes , los valles y los oásis en este semidesierto que es atravesado de punta a punta por la mísitica ruta, son el marco para una imperdible pintura de colores y sabores, de parra, tonada y vino, de sol y riego por asequias, del huarpe y su sabiduría, de nuevas realidades que se transforman. Nos espera en esta visita la experiencia de vivir y compartir un turismo sin maquillaje con familias y sus saberes que son arte de vida. La invitación está hecha, las puertas están abiertas, los esperamos.
Vino vení vino vení si no voy yo para alla, pues para quien es amante del arte del vino, puede apreciar el resultado del esfuerzo y tradición viñatera en las visitas a las Bodegas del lugar, teniendo alternavias desde una bodega artesanal y familiar, Boutique y otras de gran producción anual.
Cabalgata en Puestos
El gaucho y su caballo, el facón, la boleadora, las jarillas, el asado, con el tiempo que mara el sol y la vida en el campo se puede hacer esta linda experiencia de uno o más días de campo.
Programas en Argentina
La Economia Solidaria
Un puerta hacia el mundo, un mundo en la ciudad, la música, los parques, la arquitectura y su gente, Rosario siempre estuvo cerca, y eso es verdad.
Cuna de la bandera y de pioneros que labraron la gran Argentina comparten sueños y nuevas realidades con sus visitantes.
La Quebrada de la humanidad, su gente, sus cerros, sus olores y sabores nos reciben y abren la puerta al cielo, un cielo azul, marrón y blanco de sal, piedras, silencio, viento y miles de años.
Compartir momentos con quienes atesoran esa geografía, es más que un viaje, es el viaje.
Por la mística ruta 40 en el extremo sur del continente se hallan esperando para nuestro asombro indómitos paisajes con sus silenciosos habitantes, animales, personas y flora que se pierden en una lejana letanía. Atravesar la estepa, empapar los sentidos de montañas y glaciares y finalizar en bellas costas atlánticas es la invitación al máximo disfrute.
Un viaje para ser vivido.
Camino adentro entre hilos y trenzas que muestran el paso del hombre en el tiempo.
Desde tiempos antiguos estas tierras fueron pisadas por los Paziocas “diaguitas”, cuna de una cultura de hilanderos, alfareros, trenzadores, trabajadores del metal y tallistas en piedra y madera. Tradiciones que perduran y se reflejan cuando se confeccionan tapices, ruanas, pullos. Además de la fiel presencia de yacimientos arqueológicos permiten adentrarse en las raíces primigenias de los diversos grupos aborígenes que habitaban estos valles. Conocerlo y vivirlo está en tu curiosidad.
Días inolvidables entre colores - guaraníes y misioneros.
Es un recorrido de descubrimiento y asombro a cada paso desde la típica tierra de color rojo, el chamame, historia y presente de los Guaraníes, hasta los jesuitas y sus ruinas, la bondad de la pachamama que permite disfrutar sus bondades como las cataratas, y el innovador trabajo del hombre para aprovechar los recursos naturales en Yabotí. Simplemente un viaje para deslumbrarse con lo diverso.
Una puerta al pasado, donde el paso de los primeros mamíferos quedo plasmado en los suelos, en las formas de estos suelos nos adentramos en la historia desde la Pangea hasta la actualidad. Uno de sus iconos La Difunta Correa y sus devotos, lo alternativo; Jachal y su gente para hacer de la estadía un cálido disfrute.
Un río, una hermandad, sueños que transformaron una realidad.
Un tiempo corto para una vista profunda hacia el Noreste argentino, una mirada con historia a pueblos que vienen de etnias Guaraníes y wichis, en el hoy es transitar camino adentro por sendas para descubrir en este rincón del país otra mirada, la posibilidad de hacer la experiencia rural entre riñas y arreos. Bosque, campo, tradición, y el toque de cultura que invitan a pasear.
Un viaje para descubrir, reír y soñar, que nos acerca al corazón de los pueblos originarios. Visitaremos Potosí, La Paz, Coroico, Tiahuanacu, Isla del Sol, Isla flotante de los Uros y Machu Pichu. Es un pasaje vivencial a la historia entre Incas, Aymaras, Quechuas y vos.
Ideal para grupos de amigos, o familias que buscan conocer una isla fascinante y su realidad.
El programa está diseñado para disfrutar de magníficos paisajes y la cultura del país desde sus profundidades.
De las selvas tropicales a lugares históricos de la rumba a playas paradisíacas, al estilo Latina Real.